Como ministro, di mi voto para que se cumpliera la sentencia de muerte que contra Primo de Rivera dictó un tribunal popular [...] Y poco antes de verse su proceso fui a Alicante para explorar si era posible una condena moderada. ¡Imposible! El vecindario estaba soliviantadísimo por los bombardeos de la aviación italiana, y falangistas del montón, menos responsables que su jefe, habían sido fusilados como represalia
"Si Primo de Rivera viviese" (El Socialista, 15/08/57).
"Si Primo de Rivera viviese" (El Socialista, 15/08/57).
